Levanto mi mirada al espejo que está frente a mí y me quedo
mirando mi reflejo por bastante tiempo mientras me pregunto cual habrá sido la
razón que me llevó a terminar de aquella forma. Por un momento desvío la mirada
a la persona que se encuentra detrás, recostada en la cama.
Me volteo para poder verla mejor, aquel cuerpo frágil y
extremadamente delicado cubierto apenas por una sabana. Lentamente tomo un
extremo de aquella delgada tela y comienzo a jalarla hasta despojar aquella
persona de la única protección que poseía. Lo que vieron mis ojos me intrigó y
más aún cautivo.
Su pequeño y dócil cuerpo estaba cubierto de heridas, tanto
cicatrices viejas como recientes que resaltaban su piel al verse rojizas debido
a la reciente hemorragia. Mis ojos recorrieron sin vergüenza alguna su cuerpo
desnudo, era muy hermosa quizá demasiado para su bien, y mi propio bien.
Con la punta de mis dedos lentamente comienzo a acariciar su
cuerpo empezando por sus piernas, recorriéndolas lentamente hasta subir a su
cadera y de ahí a su cintura quedándome un momento en esta al ver las marcas
rojas que hay alrededor de ella, donde se pueden ver los indicios de una soga
que estuvo ahí.
Sigo por aquel camino aterciopelado admirando su figura, no
era específicamente voluptuosa, ni de caderas muy anchas o de senos
precisamente grandes, al contrario era muy pequeña para su edad pero eso no era
ninguna molesta. Recuerdo al principio como solía tener problemas con su
físico, era en extremo delicada pero con forme pasó el tiempo me terminé dando
cuenta que mientras más frágil fuera, mas placer sentía yo.
Mi poder sobre ella hizo que abriera sus cansados e irritados
ojos con tan solo acariciar su labio cortado, en ellos vi reflejada una emoción
bastante común hoy en día en su mirada. Miedo y pasión. Ella al verme pasivo a
su lado solo podía temblar de manera inconscientemente como respuesta, aquel
pequeño cuerpo temblaba tentándome para volverme a apoderar de ella de formas
irracionales.
¿Qué me hizo esta chica? ¿En qué me terminó convirtiendo
esta niña? Sus ojos emitían miedo, dolor, tristeza… pero por mas sentimientos
negativos sintiera ella, aun a pesar de todas esas cosas y las que se
aproximan, ella jamás se separará de mi y no porque la tenga atada a mi
existencia, si no porque ella misma se volvió dependiente a mí.
(continuará...)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario