El dolor puede ser placentero, como el amor es tortuoso.
Recuerdo las noches que pasaba despierta, aquellas ocasionadas por las pesadillas y por la ansiedad. También por el miedo, es cierto.
Ahora trabajando debo estar despierta por las noches cuando es el turno nocturno. El horario a cambiado, se ha adelantado una hora así que cuando tomo el transporte de personal el día esta completamente oscuro, y cuando salgo de la industria... sigue oscuro.
Al principio me costó un poco asimilarlo porque... es de noche y debo estar trabajando, es muy raro pero así debía ser.
Pero también al principio, había otro horario, cuando salía de la industria también salía el sol. PiSA queda muy lejos, bastante al grado que ya no hay absolutamente nada de civilización, solo la naturaleza, cerros y unos muy pocos pueblos cercanos.
Y los atardeceres mas bonitos que pude haber visto.
Desgraciablemente odio el sol.