martes, 19 de abril de 2016

Piel y alcohol.

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Kill me... before I kill myself...
Comienza a preocuparme un poco. Desde la semana pasada he tenido problemas con los dolores de cabeza (bueno seamos realistas, siempre me ha dolido) pero últimamente los ataques han sido mas frecuentes y más dolorosos, al grado que no solo la semana pasada falté al laboratorio, si no que el día de hoy de igual manera no asistí.

Lo que es despertar y tener la vista borrosa, levantarme y sentir que mi cuerpo se desploma, por lo mismo me quedo sentada mas tiempo de lo normal. De nuevo intento levantarme para sentir el piso moverse y ese estúpido martilleo dentro de mi cabeza. Ese maldito dolor que simplemente no se va.

Me recuesto nuevamente en la cama, veo el tiempo pasar lentamente. Hoy tampoco fui al laboratorio.

Se supone que mañana ya no debería faltar, pero al igual que en la noche anterior y en la mañana mi cabeza me sigue lastimando, ya he tomado mas pastillas de las que me recetarían y aun así no siento mejora.

En estos momentos solo estoy escribiendo, y tonta de mí, se supone que debería de enfocarme en los antecedentes de mi protocolo de la maestría pero en vez de eso estoy escribiendo de mis historias, y mas aun porque el condenado dolor de cabeza me dio la increíble idea de hacer otra.

Primero que nada debo terminar mi Antisepsia, o al menos dejarla en sus finales (según mi cronología solo faltan dos capítulos más para terminarla, sin contar el que subiré pronto), esa noticia se las daré una vez publique el capítulo.

Lo admitiré, esos terribles dolores de cabeza que me dan, esa debilidad y mareo cuando menos me dan una buena inspiración para escribir. 

- Hacía tiempo que no me inspiraba tanto... supongo que es por el dolor que me provoca.

Un tanto apenada miro a mi mano, la cual tiene una profunda herida de una cortada que recientemente me ocurrió. No era la única, mi pierna aun me dolía por la fuerte mordida que me hicieron el fin de semana, bastante profunda.

El recordar el ardor que sentí al ponerme alcohol para desinfectar.

El dolor y la excitación que me provocó.

- ¿Te duele? - me preguntó provocativamente al  poner el algodón con alcohol sobre mi herida.

Estaba recostada en la cama, con mis piernas sobre las suyas. Él estaba sentado frente a mi, limpiando mi herida.

- Si,... me arde... hazlo con cuidado por favor... - le dije apenas en un susurro, y solo cerré los ojos al sentir como frotaba de manera un tanto brusca el algodón sobre mi herida. Sentí las gotas del alcohol deslizarse por mi pierna - Nya...... - no pude evitar gemir suavemente

- ¿Te gusta?

Solo desvié la mirada un tanto apenada ante su pregunta, me sonrojé. Entonces sentí como tomó mi mano (la cual tenía la cortada) y comenzó a frotar el algodón limpiando la sangre.  Volví a cerrar los ojos mientras evitaba gemir de las sensaciones que me provocaba.

No recordaba cuando fue la ultima vez en la que sentí mi piel abierta en contacto con alcohol.

Ese dolor tan placentero

- Si te gusta....

Sonrío un tanto divertida, no puedo evitar sonrojarme. Levanto la vista al reloj, en definitiva no iré al laboratorio.

Recordé que antes me lastimaba a mi misma para no sentir dolor emocional, lo hacía seguido y ahora...

Pff....

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