El diario de Neko (parte 3)
"Use my body to keep you alive..."
- ¡¿Pero que VERGAS te pasó?! - me sobresalte al escuchar a Dolly, fue extraño ya que ella estaba tranquila leyendo su libro cuando de pronto se exclamó de esa manera. Volteé a la dirección a donde ella se referia y no pude también abrir mi boca de sorpresa. Había entendido que Alouqua iba a pintarse el cabello... pero no creí que fuera tan enserio.
- Renací mi querida y amada Dolly - se acerco bastaste segura de si y se sentó a lado de Dolly con el claro ambiente de confianza absoluta - ¿acaso no me veo atractiva? Si este color me quedo de maravilla...
No iba a negarlo, ese naranja le quedaba muy bonito y mas aun con su estilo de vestir. Me gustaba.
Después de un momento Alouqua se percató de que la miraba, a lo cual solo me sonrojé y regrese mi mirada al comic. Fue un error, ya que ahora se acercó a mi y me rodeo con un brazo por arriba de mis hombros.
- ¿Que dices pequeña Neko? ¿Quieres un cambio también? - me sonrió maliciosamente, pero la pregunta resonó muchas veces en mi cabeza. Cambiar.......
Cambiar.
Cambiar...
Bajé mi cabeza un poco triste, la idea de cambiar....... siempre ha pasado por mi mente, pero no de la forma que yo esperaba.
No conteste, solo me limite a mirar a otro lado. Alouqua comprendió mi respuesta y solo se levanto y salio de la habitación.
- Dolly.... - la llamé, ella no respondió como es normal, pero sabía que me escuchaba - ¿Ustedes también nacieron sin ojos?
Silencio, silencio por tanto tiempo que pensé no me había escuchado, o mas creíble aun me había ignorado.
- Si, teníamos.... aunque solo era uno la verdad.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, esa respuesta no la esperaba y tantas preguntas comenzaron a marear mi cabeza ¿Tenían? ¿Por qué? ¿Qué pasó? ¿Donde están? ¿Cómo eran? ¿y los míos?
Principalmente como eran y porque yo no tengo.
- ¿C-Cómo eran Dolly?
- Deja que yo te lo diga mocosita - Alouqua acaricio de una manera un poco brusca mi cabeza, había regresado con uno de esos jugos de uva que tanto le gustan - Eran los ojos mas hermosos que alguna vez alguien pudo conocer, ya que eran enormes y de un rojo sangre tan mas intenso que parecía que íbamos a matar a cualquiera que se cruzara en nuestro camino.
- Habla por ti, Alouqua - Dolly le respondió con un puchero - No me metas en tus enfermas fantasías.
Ante esa respuesta Alouqua solo le sacó la lengua divertida.
- ¿Y donde están los míos? ¿Por qué yo no recuerdo haber tenido? - Pregunté un poco nerviosa, no sabía que clase de respuesta iba a obtener, estaba temerosa, pero esa siempre ha sido una de las preguntas que no me han dejado dormir durante tanto tiempo.
El silencio parecía eterno, Alouqua me miraba un tanto insegura pero sin mostrar algún interés, mientras Dolly seguía en su libro.
Después de un momento Alouqua solo se dio la vuelta para acomodarse en el sillón mas alejado de la habitación.
- Si realmente te interesa pregúntale a la sabelotodo - saco sus audífonos y se recostó para solo escuchar su música, poniendo fin a su charla.
Volteé a mirar a Dolly, sabía que no me iba a responder, ella rara vez lo hace. Me entristecí un momento y suspiré.
- Naciste sin ellos porque la jefa los dio antes de que nacieras. Pero al final es algo de lo cual no necesitas saber... es información redundante - me contestó.
- Si los dio.... ¿en donde están ahora?
- Lo mas seguro es que estén en un bote de basura - Alouqua contesto a lo lejos - Pero oye mocosa..... creeme, si lo que te preocupa es el aspecto... te queda mas sexy el look de muñeca sin ojos, los ojos rojos no irían contigo..... eres muy coqueta para ellos, en cambio yo uff.......
Que habrá sido lo que mas me sorprendió de todo eso. Que Dolly me respondiera, que mis ojos esten en un bote de basura.... o que Alouqua me dijera que soy coqueta.
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